viernes, 24 de abril de 2009

Una nueva generación dispuesta a jugársela

Comencé estudiando en la universidad en el año 2000. Ese hecho es quizás el más tangible de que soy parte de una nueva generación: la milenaria. Según Howe y Strauss, profesores de Harvard, ella es una de las seis generaciones que actualmente coexisten: GI, Silenciosa, Boom, X, Milenaria y la Natal.

Mi padre es hijo del primer matrimonio alemán-peruano de los Henzler en el Perú. Su padre, mi abuelo Willo, era vendedor de salchichas. Mi madre, quien naciera medio de casualidad en Chimbote, fue fruto de un amor entre una guapa Ruiz y un coqueto Vernal. La fama de mi papapa, Cano, el popular “miel de abejas”, no residía en su profesión -era un leal trabajador de puertos-, sino por su simpatía única y porque preparaba un ceviche de tal calidad que propiciaba la publicación de su receta en los periódicos chalacos. Ni mi mama ni mi papa terminaron una carrera universitaria. No necesariamente porque no quisieran. Ahora, nosotros tres, sus hijos, sí tenemos, a diferencia de ellos, educación superior. Eso es movilidad social.

Mi mamá imaginaba de niña que algún día existiría un aparato que grabara su programa preferido. Mi papá en su compañía, cuando yo era niño y la visitaba, tenía que imprimir 100 páginas de nuevo porque había un error en una cifra en la propuesta para un contrato de limpieza. Mi hermana miraba tele en blanco y negro. Mi hermano jugaba el Atari. Yo estaba fascinado de tener una computadora en mi casa, una 386, la cual demoraba unos 5 minutos en “cargar”, luego de teclear algunas palabras al costado de “C:/”, ahí en esa pantalla negra del D.O.S. Hace 30 años no existían las computadoras personales. Hace 20 años no existían los celulares. Hace 10 años no existía Google. Hace 5 años no existían los blogs ni Wikipedia. Una generación menor a la mía, la “natal”, chicos entre los 12 y 24 años, tendrán muy pronto más amigos cibernéticos que los que físicamente conocen. Qué tremendo cambio tecnológico, uno que transforma también las dinámicas sociales.

Somos tres hermanos. Dicho sea de paso, nos queremos muchísimo. Gigi nació en los 60s y Rihard en los 70s. Miembros de la Generación X. Ambos nacieron en un mundo geopolítica e ideológicamente dual. Ambos crecieron en medio de gobiernos militares, transiciones políticas y agudas crisis económicas. Ambos disfrutaron medianamente su juventud escuchando rock y seguramente incumpliendo a veces el “toque de queda”, poniendo a mi madre nerviosa quien los esperaba con velas, debido al apagón. No es casualidad que ni ellos ni casi ninguno de sus amigos, de los que conozco, trabajen en el Estado o en el sector social. No es que no les interese su país, o quien gobierna, o qué política se discute o se dicta. Es que el contexto de crisis generalizada de nuestra sociedad fue de tal magnitud que propició, más que una “década perdida”, “generaciones subutilizadas”.

Hoy, mis amigos trabajan cada vez más como influyentes técnicos en los Ministerios, como arriesgados fundadores de organizaciones sociales, como curiosos gestores de proyectos descentralizados, como creativos gerentes de sus propias iniciativas empresariales. Cuando mis hermanos estaban en la universidad los grupos universitarios eran básicamente centros de estudiantes de cada facultad. El otro día en la plaza de la UP, había una feria con más de 10 iniciativas multi-facultades e interuniversitarias: Acción Sostenible, Acción Universitaria, Boceto, Coherencia, Convergencia, Voluntades, además de otras muchas que existen como Minkando, JARC Peru, Ophelimus, entre otras.

Howe y Strauss plantean que la edad compartida en un momento de la historia y las actitudes frente a la familia, la cultura, los valores, el riesgo y el compromiso cívico de las distintas generaciones marcan cuatro distintos estereotipos: profetas, nómadas, héroes y artistas. Nuestros padres son profetas, nacidos después de una guerra o gran crisis, durante un tiempo de rejuvenecimiento de la vida en comunidad y de consenso sobre el nuevo orden societal. Los profetas crecieron en un ambiente de consentimiento a los niños, se hicieron jóvenes narcisistas en medio de un despertar espiritual, cultivaron sólidos valores morales a la mitad de su camino y emergieron finalmente como sabios guías de otros y sobre otras crisis históricas. Se les recordara por su pasión en la juventud y por su actuar adulto basado en principios. Sus recursos principales son la visión, los valores y la religión.

En cambio, nosotros, pertenecientes a la generación milenaria, somos héroes, nacidos después de un despertar espiritual, durante un tiempo de pragmatismo individual, de auto-confianza, laissez-faire y chauvinismo nacional. Los héroes crecieron como niños protegidos, se hicieron jóvenes valientes trabajadores de equipos para enfrentar crisis; enérgicos y con un orgullo a veces desmedido a mitad de sus vidas y emergen como poderosos adultos asaltados por otro despertar espiritual. Se les recordara por sus triunfos colectivos en la juventud y por sus pretenciosos logros de adultos. Sus principales recursos son la comunidad, la opulencia y la tecnología.

Somos una generación que no está dominada por la dualidad ideológica de la imposición, hasta violenta, de una verdad, sino por el dialogo abierto en una curiosa búsqueda de verdades. Somos una que se resiste a la autoridad y a las reglas de instituciones rígidas y estáticas, y más bien una que se anima a ejercer el liderazgo cuando corresponde y a compartir valores dentro de organizaciones flexibles y en red. Somos una generación más virtual y menos geográfica. Mas comunitaria y menos dividida por las circunstancias de fronteras y montañas.

Hoy es momento de afrontar importantes desafíos que históricamente el Perú ha postergado como la educación de calidad, el reconocimiento de y entre todos como peruanos, la búsqueda de la felicidad y el aumento de la confianza como base de la cohesión social. Es momento no solo por nuestro posicionamiento económico, ni solo por ser una cultura milenaria que cuenta con una de las maravillas del mundo. Sino, y sobre todo, por su gente y por esta nuevas, distintas y esperanzadoras generaciones. La elección presidencial del joven Barack de origen multicultural, cuya principal experiencia profesional fue como community organizer; la nominación de un ex director de la exitosa fundación social Un Techo para Mi País como jefe de campaña del candidato presidencial de la concertación chilena; el hasta ahora discurso de potenciales candidatos presidenciales, como PPK o RDC, de atraer jóvenes a la política para ser parte activa de la solución de nuestros problemas, son una alineación no casual de estrellas. Es fruto de la movilidad social, del cambio tecnológico, del favorable contexto y de la creciente existencia de espacios donde jóvenes muchos, además de amar a su país, están dispuestos a jugársela.

4 comentarios:

  1. Que alegría saber de tí. No se si me recuerdes, nos vimos una sola vez en DC, por las celebraciones de Fiestas Patrias en la residencia del Embajador FOZ. Me gusta saber que ninguno de nosotros estamos solos en esta lucha, asi puedo ver a traves de tus relatos!
    "Change comes from the bottom up" Como diría aquel joven "coordinador vecinal", sigamos trabajando por un cambio.

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  2. Excelente post Álvaro!
    Recuerdo como mi padre me hablaba de la derecha y de la izquierda, los buenos y los malos, los comunistas y los demás. Era inevitable ubicarlos en uno de los dos bandos.
    Pero eso de alguna manera ha quedado en el pasado, hoy es más díficil definirnos, algunos si siguen esas viejas posturas, pero cada vez son más los que se posicionan en función de los nuevos retos y desafíos que son reales, como: lucha contra la pobreza,inequidad,corrupción, falta de oportunidades, entre otros problemas que son globales.
    Esta es la nueva generación, que no se identifican con modelos pasados, ni con pura ideología, quizás cada vez son menos los afiliados a partidos políticos inclusive, pero entienden la necesidad urgente de una nueva forma de mirar la problemática mundial, y contribuir de una manera concreta y eficaz con la sociedad.

    Felicitaciones por el blog!
    Está muy bueno

    un abrazo

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  3. Alvaro:
    Veo que estás de nuevo en tu país...y ya no tengo tu mail actualizado,tratemos de escribirnos ¿ya?
    Lina
    Desde Chile

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  4. Alvaro que gusto encontrarte en la blogosfera y te hayas dignado a nombrarnos en tus modelos de organizacion de jovenes especialmente de los excluidos del campo, tienes razon los tiempos no son los de antes pero muchas mentes si.
    Alexis Ore JARC PERU

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